En los inicios del siglo XXI nos encontramos en el cruce de múltiples incertidumbres, hemos aceptado que las mismas son parte incluso de la construcción del conocimiento, particularmente teniendo el paradigma complejo como referente.
Recreo mentalmente un alzado del skyline de la ciudad. Ubico la situación hermética, casi sacra de las oficinas de arquitectura en Reforma, la Condesa, Polanco, la Roma… Todas con una cota +3.50, +10.00, ¡+30.00! Nunca a nivel de calle. Aquí se encierra una lógica evidente. Si la relación posible entre cliente potencial y arquitecto están fracturadas, puede ser el resultado del elitismo del gremio y su consecuente hermetismo.