Arquitectura - Disonante.lat

La mentira de los arquitectos

En los inicios del siglo XXI nos encontramos en el cruce de múltiples incertidumbres, hemos aceptado que las mismas son parte incluso de la construcción del conocimiento, particularmente teniendo el paradigma complejo como referente.

La búsqueda para siempre de la comodidad

Es abrumador pensar en aquel momento en donde el hombre que vivía sometido a la intemperie, de pronto bajo la vaga sensación de comodidad y la irradiación de calor bienhechora, comienza desesperadamente a preservar aquella fuente de calor y de cobijo que le ofrecían las brazas de los leños que habían ardido en fuego; sin saberlo, pero motivados por esta nueva sensación acogedora, el hombre comenzó a construir muros y a generar espacios en donde comenzarían a marcar su territorio de entre todo el territorio en el que anteriormente vagaban; así entonces nació, según Viturvio, el espacio arquitectónico y con él, la sociedad y el lenguaje

El fenómeno del habitar en la Tierra

La existencia del ser humano siempre está situada en un mundo, y este sentido de la ubicación, es ya el habitar. Por lo tanto todos los seres humanos habitamos; esta comprensión filosófica del habitar más que como concepto, lo podemos entender como fenómeno de la existencia humana, hace que dejemos de pensar el habitar aunado directamente con la idea de hogar o de casa cómo espacio de resguardo, cobijo o amparo.

A nivel de calle

Recreo mentalmente un alzado del skyline de la ciudad. Ubico la situación hermética, casi sacra de las oficinas de arquitectura en Reforma, la Condesa, Polanco, la Roma… Todas con una cota +3.50, +10.00, ¡+30.00! Nunca a nivel de calle. Aquí se encierra una lógica evidente. Si la relación posible entre cliente potencial y arquitecto están fracturadas, puede ser el resultado del elitismo del gremio y su consecuente hermetismo.

Espacios de control en el siglo XXI

Podríamos decir que, la función principal de estos espacios de control es a de “concentrar, repartir en el espacio, ordenar en el tiempo y componer en este las fuerza productivas”, que para el siglo XXI agrega un factor clave: el control cuantificable electrónicamente y verificable matemáticamente, donde el sujeto ya no es “sujeto” sino una simple cifra en una compleja y extensa base datos con millones de números; así el sujeto se deshumaniza y deviene en poco más que datos.