El proceso de apropiación del territorio al margen de la ley se da por diversas situaciones, pero podríamos generalizarlo diciendo que esta situación se da generalmente por una falta de capacidad de la economía de mercado o de las políticas del Estado en proporcionar esquemas que permitan acceder a el bien básico de una vivienda a un porcentaje (alarmantemente alto) de la población.
Ambos fenómenos se dan de forma natural dentro de distintas partes de la ciudad. Los barrios pobres pueden ir mejorando sus condiciones conforme las familias residentes mejoran poco a poco su condición económica e invierten en su calle y en su casa. Los barrios ricos pueden irse degradando si las nuevas generaciones se mudan y el vecindario se hace viejo. Sin embargo estos procesos naturales dentro de la evolución de la ciudad pueden verse interrumpidos o fomentados por agentes externos en busca de jugar con la llamada especulación inmobiliaria
El planteamiento de la sustentabilidad considera aspectos sociales y ambientales que difícilmente se consideraban antes, para que podamos efectivamente llegar a un modelo de desarrollo sostenible falta mucho, mucho tiempo. Suficiente para imaginarnos un nuevo futuro. Existe una noción reduccionista del problema. Me refiero que las “soluciones” propuestas son planteadas para reducir el impacto, no cambiar el problema: automóviles que contaminen menos, optimizar el uso de combustibles fósiles, reciclar los residuos, etc. No hay una idea de cambiar el sistema de fondo, simplemente se trata de aminorar el impacto del mismo.
Dentro del urbanismo, disciplina que estudia en términos generales a las ciudades. Existe un término de gran importancia a la hora de hablar del tipo de ciudad en la que vivimos. El término es la densidad.
El término se refiere a la relación que existe entre el área total de ocupación de la ciudad con respecto a la cantidad de personas que la habitan.