Identidad - Disonante.lat

Una caricia del ritual

… cuando nos encontramos, nace la envidia de los dioses, tal vez, ésa sea nuestra eterna casa. [1] Cualquier materialidad, cualquier lenguaje, cualquier geometría, cualquier funcionalidad, cualquier tecnología, debieran perseguir el ritual humano del habitar, de otro modo pueden ser edificaciones, pero están muy lejos de ser arquitectura.

¿Mirones o caminantes? ¿Turistas o viajeros?

Cuando recorres un lugar a pie ves de otra manera que cuando atraviesas un paraje en coche… la gente ya no se detiene… no has hecho ni siquiera un viaje, sino únicamente llegar. Cada vez más la gente se limita a llegar a un sitio y no a viajar a ese sitio.

Arquitectura, globalización y atemporalidad

La internacionalización y consecuente estandarización de los medios de producción y la importación de recetas son, a mi parecer, unos de los retos más grandes que el siglo XXI impone. Lograr hacer una “buena” arquitectura es un reto que solamente puede lograrse si se toman en consideración las condiciones físicas y humanas del sitio, por una parte, pero también la manera en la que éstos se inician mediante la sabia selección de sistemas constructivos, materiales y procedimientos.

El cine, un lenguaje de ciudad

El cineasta alemán Wim Wenders define el cine como “un arte urbano, un lenguaje de ciudad”. El cine es el mejor espejo para las ciudades y para las personas que viven en ellas; el cine pertenece a la ciudad y refleja su esencia.