Ficción - Disonante.lat

Cuentos de Alarife – Capítulo III

Alarife logró arrastrar los troncos al desierto. Primero clavó dos, no muy lejos uno del otro, y luego los enderezó para que se vieran mejor.

Una caricia del ritual

… cuando nos encontramos, nace la envidia de los dioses, tal vez, ésa sea nuestra eterna casa. [1] Cualquier materialidad, cualquier lenguaje, cualquier geometría, cualquier funcionalidad, cualquier tecnología, debieran perseguir el ritual humano del habitar, de otro modo pueden ser edificaciones, pero están muy lejos de ser arquitectura.

Psicosis en la fotografía arquitectónica

La foto. Pensé de inmediato y asumí la vergüenza del exceso pictórico, de quien ansia la 'mejor cara', esa anunciada y hasta vulgarizada en revistas, libros, panfletos de imagen-arquitectura. Me aturdió aquel pensamiento. Sentirme víctima de la industrial cultural, de la arquitectura de magazine.

Cuentos de Alarife – Capitulo II

Alarife tenía unos amigos que vivían en el bosque. Un día fue a visitarlos pero le costó trabajo encontrar el lugar donde vivían porque en el bosque, como en el desierto, todos los lugares parecen iguales. Observó, sin embargo, que el bosque era muy diferente al desierto. El desierto estaba vacío y el bosque lleno. Allá se podía ver lejos y aquí no.

Cuentos de Alarife – Capitulo I

"En el que Alarife descubre cómo decir aquí" Alarife vivía en el desierto. Un día que paseaba por ahí se encontró con una joven...

Ecos del Silencio

…El silencio no es la ausencia de sonido, es el homenaje de lo que vibra por dentro de nosotros…

BREVE RECETA PARA UNA PORCIÓN DE MAGIA

…Los que construimos el laberinto valoramos el encuentro, por eso estas botellas al aire o estas palomas sin destino, pero con enormes alas, para encontrarte allá lejos, o acá cerca, y que tu lugar sea vecino del mío, del nuestro, que el nuestro sea el mundo…el universo…y entonces seremos la magia…seremos mil veces lo sagrado…

La última definición de arquitectura

Era la una de la mañana en la Ciudad de México. Se esparcía el silencio y resoplaba el viento como espectro de las luces y de los semáforos intermitentes. Durmientes la mayoría. Eran todos secuestrados en sueños que los llevaban a la intimidad de su frustración, deseo, inoperancia o ilusión. ¿Cuánto vacila uno en la ciudad inconsciente? Lejos de aquella imagen, de la que ahora soy parte y me extingo a cada letra, pase, hacía la última definición de arquitectura.

El hombre que quería dilatar sus poros…

Como en muchas de las historias del mundo de la humanidad, el hombre común esperó hasta esa madurez inhóspita que dan los años teñidos de otoño para intentar su patética rebelión. Un día como cualquiera enfrentó al espejo y le dijo al hombre que se parecía demasiado a una imagen que había temido que llegara, que era hora…

La magia y el laberinto

Los primeros maestros supieron instantáneamente tal vez por ser más ingenuos y limpios que nosotros, que conocer el laberinto del mundo no establece jerarquías ni distinciones, genera más maneras de abrazarse con la magia, con los interminables milagros de lo que existe, nos supieron únicos y mágicos, con miradas nuevas tan valiosas, tal vez por ello hayan sentido que lo realmente verdadero de enseñar y aprender es compartir el amor por lo que se enseña y aprende.