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Hegemonía en la Arquitectura Postmoderna

El proceso de individualización en las sociedades neoliberales se puede entender a partir de la hegemonía, ya que la existencia de discursos alternativos débiles y múltiples, ayuda a difundir la heterogeneidad de la sociedad, atomizándola en distintas identidades de menor envergadura, favoreciendo la fragmentación de la misma y la apertura de nuevos mercados para estos nuevos grupos subalternos. ¿Cómo podemos entender el discurso individualista de la hegemonía desde la arquitectura postmoderna?

¿CÓMO HACER POSIBLE LO IMPOSIBLE?

El principal problema al que nos enfrentamos al momento de buscar alternativas a un sistema corrupto y negligente, que afecta tanto nuestras vidas como al medio ambiente es esa falsa creencia generalizada de estar inmersos en un sistema que no se puede cambiar y que no tiene ninguna línea alterna de movilización: la llamada realpolitik. Parece que la oposición es demasiado grande para los actores sociales que se aventuran apasionadamente a luchar contra el sistema, y si bien las buenas intenciones y el hartazgo social no se hacen esperar, es necesario ir por partes y no correr sin antes aprender a caminar.

Espacios de control en el siglo XXI

Podríamos decir que, la función principal de estos espacios de control es a de “concentrar, repartir en el espacio, ordenar en el tiempo y componer en este las fuerza productivas”, que para el siglo XXI agrega un factor clave: el control cuantificable electrónicamente y verificable matemáticamente, donde el sujeto ya no es “sujeto” sino una simple cifra en una compleja y extensa base datos con millones de números; así el sujeto se deshumaniza y deviene en poco más que datos.

Gentrificación y degradación urbana: ¡los vecinos se van!

Ambos fenómenos se dan de forma natural dentro de distintas partes de la ciudad. Los barrios pobres pueden ir mejorando sus condiciones conforme las familias residentes mejoran poco a poco su condición económica e invierten en su calle y en su casa. Los barrios ricos pueden irse degradando si las nuevas generaciones se mudan y el vecindario se hace viejo. Sin embargo estos procesos naturales dentro de la evolución de la ciudad pueden verse interrumpidos o fomentados por agentes externos en busca de jugar con la llamada especulación inmobiliaria

¡Menos coches, más espacio para la gente!

Este sábado se llevó a cabo en la colonia Roma el PARK (ing) Day Ciudad de México 2014, organizado por el colectivo Disonante.mx. Desde el medio día se dieron cita en la calle Medellín, un total de 7 estudios mexicanos conformados por artistas, diseñadores, arquitectos y urbanistas, que colaboraron para convertir temporalmente los cajones de estacionamiento con parquímetros, en parques públicos que propician usos más intensos e interactivos de las calles.

La Torre de Babel: arquitectura y urbanismo

El mito bíblico de la torre de Babel puede servir para describir la crisis por la que atraviesan la arquitectura y el urbanismo en nuestros días. Se sabe de qué se trata: la repetición del pecado original de querer ser como dioses (hybris, desconocimiento de los límites, locura “divina”). Dice el Génesis que los hombres se propusieron construir una torre para alcanzar el cielo. El espíritu confundió sus lenguas y, al no poderse comunicar ni entender entre los productores, la obra quedó inconclusa y los seres humanos se dispersaron por muchos rumbos, según las lenguas que ahora hablaban.

La arquitectura como forma de control social

“Todo poder se ejerce arquitectónicamente –Bataille”. La organización de la ciudad contemporánea y con ella específicamente la producción arquitectónica, tiene la tarea de salvaguardar el poder de la clase dominante; con este fin, el esfuerzo de todos los poderes se concentra en aumentar los medios para mantener el orden, y lograr el aislamiento y la fragmentación de la población, como un medio de control y dominación muy eficaz.

AICM: la puerta hacia la ciudad global mexicana

En uno de los inacabables comentarios que están surgiendo en la red acerca del AICM, algún internauta anónimo cuestionaba el por qué de la titánica inversión en un aeropuerto que menos del 2% de la población mexicana usa (el vigilante de mi edificio todavía no se sube a ningún avión). La respuesta también es obvia, es un aeropuerto bien mexicano (según Fernando Romero la X es súper mexicana) que no es para los mexicanos. Es más, resulta que no es un aeropuerto, es una puerta, la puerta a la capital trasnacional.

El derecho a las calles

Caminar es la actividad urbana más extendida y cotidiana que se realiza en la ciudad; sin embargo, y pese a esto, ser peatón en la Ciudad de México puede llegar a ser una experiencia bastante caótica y hasta dolorosa.