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CIUDAD BASURA: DEGRADACIÓN, OBSOLESCENCIA Y CRISIS [PARTE 2]

Si los vertederos son los contenedores espaciales de los objetos de desecho que fueron degradados, es posible deducir que la gente desechada se vierte en contenedores determinados, a los que defino para efectos prácticos como vertederos de personas.

Luis Rivadeneyra Falcó: vida y obra

Rivadeneyra siempre demostró sentir una gran responsabilidad por mejorar la calidad de la arquitectura en México. Una vez integrado en el sector público, el joven arquitecto persuadió a sus colegas a salir a la extensa república, como él lo hizo, argumentando que en las entidades federativas es donde se acogen y se necesitan esas nuevas y buenas ideas...

Efemerides. Vol. 1 Los Diableros de La Merced

Efemérides busca mapear los procesos socio-culturales que hacen única a la Ciudad de México: tianguis, artistas callejeros, ambulantes, ferias, procesiones y manifestaciones, los cuales reconfiguran el espacio urbano.

La mentira de los arquitectos

En los inicios del siglo XXI nos encontramos en el cruce de múltiples incertidumbres, hemos aceptado que las mismas son parte incluso de la construcción del conocimiento, particularmente teniendo el paradigma complejo como referente.

A nivel de calle

Recreo mentalmente un alzado del skyline de la ciudad. Ubico la situación hermética, casi sacra de las oficinas de arquitectura en Reforma, la Condesa, Polanco, la Roma… Todas con una cota +3.50, +10.00, ¡+30.00! Nunca a nivel de calle. Aquí se encierra una lógica evidente. Si la relación posible entre cliente potencial y arquitecto están fracturadas, puede ser el resultado del elitismo del gremio y su consecuente hermetismo.

Lo marginal de la urbe

El proceso de apropiación del territorio al margen de la ley se da por diversas situaciones, pero podríamos generalizarlo diciendo que esta situación se da generalmente por una falta de capacidad de la economía de mercado o de las políticas del Estado en proporcionar esquemas que permitan acceder a el bien básico de una vivienda a un porcentaje (alarmantemente alto) de la población.

¿Arte o diseño arquitectónico? La valoración artística de la representación técnica  

Dentro del proceso (o los procesos) de producción del diseño el valor de las representaciones del objeto no construido es variable de acuerdo al observador, sea este el cliente, el constructor o cualquier otra persona involucrada en el proceso productivo. Cada uno de los actores dentro del eslabón le dará un valor y un significado distinto a dicha representación.

La arquitectura como pseudoconcreción y la arquitectura como totalidad concreta

... la arquitectura es una obra de autor, y es principalmente la arquitectura del poder. Cuando ha tenido que ocuparse de la vivienda popular, su aportación ha sido la unidad habitacional de viviendas unifamiliares. En contraste, las personas de los barrios, aldeas y poblaciones pobres han construido, o mejor: producido, siempre sus viviendas, de la choza o la chabola a la casa de materiales industriales, pero “no es arquitectura”. La diferencia, en el mundo de la pseudoconcreción, entre la arquitectura y las casas y barrios populares es en el fondo la distinción entre civilización y barbarie, entre la ciudad colonial española y los caseríos indios dispersos de los márgenes: es la diferencia entre lo humano y lo apenas distinguible o reconocible como tal.

Lo poético en el diseño

Hacer, el diseño es una acción, si reflexionamos en torno a porqué y para qué hacemos, si buscamos en la causa realmente honda de ello… destruiremos las explicaciones sociales, psicológicas, antropológicas y la Historia misma, para naufragar en el inicio indecible o quizás inexistente de lo que somos. Millones de años en proceso evolutivo han formado en nuestras mentes-cuerpos el poder hacer. Ahí, en ello, se encuentra el móvil poético del diseño.

Los inconvenientes de ser arquitecto

Mis amigos que no son arquitectos, que por fortuna son varios, ocasionalmente me abordan con el tema de la arquitectura. No les es claro que es exactamente, algunos me consultan de cuestiones técnicas de la estructura de su casa, otros me hablan de los estadios del mundial, o recuerdan ese libro que tienen de Luis Barragán. De manera instintiva respondo vagamente a sus interrogantes, mis amigos, con la ligera sospecha de haberme ofendido, cambian de tema. El padrino de mi novia fue el más claro en el asunto: “¡Esos arquitectos, quien sabe que hacen!...”