Fueron llegando uno a uno…con diferentes grados de puntualidad, según las concepciones temporales de cada uno…esto estaba previsto por lo que la tolerancia era muy importante, La cumbre de los mundos estaba por comenzar, había gran agitación y expectativa, por primera vez en la historia conocida se producía tal reunión, había sido muy difícil la convocatoria, había sido necesario construir distintas traducciones para las diferentes civilizaciones, teniendo en cuenta los distintos sentidos y los grados de madurez de dichos grupos, en esta tarea debo decir, dejando de lado mi acostumbrada modestia, fue muy importante mi aporte como descubridor y conocedor de mundos, me detendré un momento en la descripción de este punto, durante largo tiempo dediqué mi trabajo al recorrido de los distintos mundos, me encontré con muchas cosas asombrosas, mundos inimaginables, seres fantásticos, de los cuales aprendí valiosas lecciones sobre la relación con los contextos, y los medioambientes. Las construcciones de éstos seres y el hecho de sentirse parte de lo que los rodeaba, no como lo exterior, sino en muchos casos como una extensión de si mismos, fue uno de los descubrimientos más importantes del viaje.
Por otra parte, debido a la condición en algunos casos limitados de los seres en cuestión, dichas relaciones estaban condicionadas por los sentidos (generalmente dos, en algunos casos tres) que podían poner en juego (Ej: vista-tacto, oído-gusto, etc.). En función de este aspecto fue necesario un intenso trabajo de aprendizaje y construcción, para encontrar los puntos de encuentro entre las distintas civilizaciones como así también las traducciones atendiendo a las diferencias, intentando con distintos grados de éxito vincular las distintas percepciones de los distintos mundos, con los diferentes seres.
Nombramos beso a aquella manera de comunicarse, según dicen por allí, era una manera universal de vincularse en el pasado. Contenía el beso, imágenes, gustos, ruidos, texturas y olores, superpuestos y combinados según fuera necesario…con una multiplicidad infinita de dialectos y ramas. Cuando fue posible la comunicación entre los mundos, las civilizaciones profundizaron sus conocimientos con la incorporación de las ahora traducibles visiones de los habitantes de otros mundos. Se promovieron viajes intermundiales y se hicieron adaptaciones en cada mundo para los visitantes, fue fundamental la tolerancia y la adaptación en función de tales construcciones. Hubieron momentos duros también, cargados de incomprensión, que ponían en peligro la paz, pero de alguna manera las civilizaciones fueron creciendo, de sus contactos se construían cada vez más puentes y menos límites, fue más importante construir que destruir.
Y de las comunicaciones cada vez más fluidas nació la necesidad…o el deseo…o la utopía tal vez…un mundo para todos, un mundo que pudiera contener a los mundos, y todos sus seres… ¿sería posible? De allí la reunión que nos convoca hoy, debemos encontrar la manera de construir tal mundo si es que se pudiera, he decidido colocarme en posición de cronista de manera de poder documentar este momento histórico, hace tiempo ya que mis servicios como intérprete y docente se han vuelto obsoletos, además creo de vital importancia que este es un punto de invaluable peso en el curso de los acontecimientos del universo, por lo tanto la crónica de éstos sucesos es de gran importancia, y (volviendo a dejar de lado la molestia), nadie puede hacerlo con la calidad y exactitud que me son propias.
A medida que los representantes llegan no puedo evitar cierto grado de escepticismo, ¿Como harán para ponerse de acuerdo en un solo diálogo? ¿Encontrarán la manera de vincular los distintos mundos en uno solo?… ¿Habrá puntos de encuentro? La reunión comienza…los sonidos se cruzan con las imágenes y los perfumes inundan el ambiente, los gustos son traducidos a imagen y los perfumes a texturas, es maravilloso presenciar tal intercambio de signos con medios tan disímiles. Pero si bien la discusión es apasionante, choca con los límites de los bienintencionados participantes, las visiones son como en un principio, parciales, y las discusiones se alargan en detalles superfluos, pareciera que el mundo contenedor de la hermandad pertenece a la utopía.
Los seres de la imagen y el tacto reclaman un mundo con bellas imágenes y variadas texturas en detrimento de los perfumes, gustos y sonidos, reclamados por los otros seres, y así cada representante reclama por lo suyo sin importarle ( tengamos en cuenta la dificultad, o más bien imposibilidad, de ponerse en el lugar del otro) los intereses de los demás. De repente, no se quién, porque se niegan a atribuir la idea a uno solo, propone un viaje de todos buscando vincularse…pero entre ellos, entre los seres, _¡Estamos intentando hacer un mundo para todos, pero estamos planteando una estrategia absurda!, ¡Queremos un mundo que contenga todos nuestros mundos y peleamos desde las diferencias, desde lo que nos separa, debiéramos comunicarnos desde lo que nos une!, Y ¿por que no? Hacernos uno…quizás esa sea la forma de construir…
Y desde allí se buscaron sin cesar los puntos encuentro, los vínculos, primero fue difícil, parecía imposible, pero los puntos existían…eran difíciles de encontrar, pero existían. Primero fueron pequeños grupos, agrupaciones de cuatro sentidos (dos seres), luego más…Para algunos fue algo traumático… incluso para mí, que solo lo presenciaba, fue bastante confuso, de las conformaciones de seres superpuestos, parecieron “emerger” “otros seres”, se lo difícil que puede sonar esto, pero aparentemente las vinculaciones desde la percepción en grupo solidificaba no se a que nivel ni con que profundidad vínculos permanentes confiriendo a los grupos algún grado de entidad, o de unidad.
Quiero decir con todo esto que luego, no era muy reconocible la identidad de los seres que habían llegado por separado, más bien se podría reconocer grupos de seres en entidades totalizadoras. Muy extraño…, debo reconocer, aunque por más que me cueste debido a mi ya reconocida trayectoria de descubridor e investigador, había algo de magia en ello, inexplicabilidad, y le aseguro que los descubridores de mundos odiamos usar este complicado término. Los nuevos seres contenedores de otros seres (¿contenedores de otros a la vez?) tenían diferentes conformaciones y capacidades, la superposición de percepciones multiplicaba las dimensiones de conocimiento, eran seres más cercanos al universo, más cercanos a la totalidad, más sabios y con más profundidad de reflexión y acción.
Les había nacido algo, o estaba en alguno de ellos y se potenció a partir de la unión, no sabría definirlo, ni ponerle medidas, pero era innegable su existencia. Tal vez el estado de conciencia generaba alguna otra necesidad, otro deseo, otra urgencia. Si hiciéramos un pequeño análisis lógico de la naturaleza de este fenómeno podríamos ver que, si asumimos que dentro de cada ser había un mundo concebido a partir de la percepción, y esta nueva conformación “contenía”, a su vez distintos “seres”, con sus respectivas nociones de mundo, entonces los nuevos “seres” tendrían en su interior múltiples mundos, superpuestos, en convivencia y consonancia o disonancia. Las nuevas conformaciones, los nuevos seres están ahora en un proceso de creación supremo. ¿Esto tiene que ver con la existencia de algún órgano nuevo? ¿O de las nuevas capacidades de entendimiento? No lo sé, a ciencia cierta, podría aventurar la sospecha de que al encontrarse contactadas tan de cerca diferentes percepciones del fenómeno exterior algo de alguna debe haber afectado a otra, quizás haya sido físico, o químico, lo cierto es que una nueva manera de entender y hacer el mundo ha nacido, y la verdad, la demostrable, contrastable y verificable verdad, es que de las discusiones que tienen ahora, no puedo, por más que lo intento…entender absolutamente nada.
Me contentaré con este mensaje para los descubridores vividores de mundos en el futuro presente y pasado “Se sintieron cerca, sus cuerpos se hicieron uno…y sintieron que el mundo era mucho más mundo cuando podían sentirlo y hacerlo juntos…” Aunque debo reconocer que tal vez esta sea una idea un tanto ridícula, demasiado romántica y definitivamente muy poco demostrable…
Ilustraciones de Iván Martinez, 2014.




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