Poner en discusión la “síntesis” es indagar en un sistema que es consecuencia de un proceso de pensamiento mayor. No es posible su existencia sin recorrer una serie de etapas previas: analíticas, deductivas y críticas; como una serie de acciones que buscan el orden y la organización dinámica de fragmentos, situados en un contexto temporal y en manos de una personalidad creativa[1]. A priori podríamos definirla a partir de la siguiente frase:
“Síntesis implica selección y organización de partes constituyentes de un todo, a manera de fragmentos inter-conectados sometidos a la acción de la transformación del objeto original para interpretarlo como la producción de algo nuevo”[2].
Para iniciar la argumentación de la frase expuesta, propongo dividirla en tres afirmaciones, como características esenciales de la síntesis.
Síntesis implica selección y organización de partes constituyentes de un todo.
Su conformación es sistémica, y esto refiere a partes en relación a un todo, con cierto orden y jerarquía en su estructura. Dichas partes o fragmentos, están conectadas y vinculadas entre sí, son interdependientes y retroalimentadas. Operan con mecanismos propios y con una estructura compositiva determinada, la cual es necesaria conocer para operar con y desde ella.
Alejada del concepto de resumen, incluso contraponiéndose a él, la síntesis lejos de disminuir, reducir o eliminar, tiene por objeto la conceptualización de una idea, como resultado de la interacción de fragmentos seleccionados de un sistema mayor. Recorrer un proceso de síntesis implica orden, legibilidad, conceptualización y contundencia en el mensaje o idea que se busca transmitir, para lo cual es fundamental explicitar los criterios de selección de los fragmentos, los modos combinatorios y los resultados esperados.
La síntesis persigue la idea de transformación, desde la interpretación y producción de algo nuevo.
Esta idea implica composición, y es en este sentido, una herramienta para la producción de “algo” nuevo como actitud de diseño. Entonces, es producir un “objeto nuevo” a partir de la re-elaboración, re-interpretación y re-significación del original sin perder su esencia inicial, componiendo fragmentos, en un contexto de producción y en manos de una o varias personalidades creativas. Por lo dicho anteriormente, la síntesis es entendida como una construcción de conocimiento, como un medio o un instrumento propio del aprendizaje y la formación profesional. Como un proceso de asimilación de información, codificada o traducida en conceptos para la aprehensión de nuevos datos o la transformación de estos.
Tal como enunciábamos anteriormente, la síntesis es la producción de un sujeto inmerso en un contexto particular, es una construcción relativa, con cierto grado de continuidad o futura expansión. Es consecuencia de una sumatoria de particularidades personales, por lo tanto se opone radicalmente a una construcción única, universal y posible de ser definida desde parámetros objetivos; es resultado de un proceso, es una posición disciplinar y una construcción intencionada.
El proceso de síntesis
Un proceso según la definición del diccionario de la RAE[3] es un conjunto de actividades o acciones, organizadas en etapas, que se realizan en forma alternativa, simultánea o sucesivamente con un fin específico. Un proceso de diseño, según argumentaciones de Cesar Naselli[4], implica una serie de etapas articuladas, que se inician en un encuentro entre la personalidad de un diseñador, la inteligencia creadora de este, un contexto particular y un proceso de indagación en un tema o problema.
A través de mi propia experiencia de ejercitar y buscar la síntesis en la práctica del diseño, pude observar y registrar que en él se dan una serie de acciones, a manera de etapas, que pueden presentarse en forma repetida, recursiva o simultánea:
- LECTURA: interpretar, conocer la información, incorporarla y profundizar en ella.
- ANÁLISIS: primer nivel de aproximación a la detección de las partes y su relación con el todo. En esta etapa se acciona desde la clasificación, detección de fragmentos, jerarquía de estos, dependencias o elementos en común.
- SELECCIÓN: segundo nivel de aproximación: asociaciones, opciones de ponderar, tomar o dejar partes en relación a otras. ¿Qué fragmentos participan del todo? ¿Qué fragmentos se subordinan? ¿Qué fragmentos mantienen la esencia del objeto inicial?
- FILTRADO: el filtro es un elemento de ayuda en las instancias de aprendizaje y conocimiento. Es un elemento poroso y permeable que permite el paso de los fragmentos fundamentales dejando atrás a los complementarios.
- RE-ELABORACIÓN: un nuevo objeto, es el producto de la síntesis. Es el resultado de las acciones de recomposición general, es la instancia de diseño y proyecto, cuando el nuevo objeto adquiere entidad propia.
El proceso de diseño generalmente contiene un proceso interno de síntesis, realizado de manera no consiente o con bajos índices de registro por parte del diseñador. Pero también es posible que un proceso de síntesis contenga una combinación de procesos de diseño internos. Es aquí cuando dichos procesos mixtos proponen como nuevo resultado de la combinación de fragmentos, de las jerarquías entre estos y el descarte de algunos de estos.
Personalmente creo, que cuando el proceso de síntesis es ejercitado, y representado como parte del hacer cotidiano de un diseñador, las ganancias se incrementan y los resultados posiblemente alcancen niveles mayores de innovación. Entendiéndola como una búsqueda intencionada, como una actitud de engrosamiento o alteración de las variables participantes, para incorporar en ellas novedades.
Para concluir, es válido encontrar la posición al proceso de síntesis, ya sea por dentro o fuera del proceso de diseño; pero entendiéndolo en su carácter subjetivo, combinado y contextualizado. No está fuera de tiempo y espacio, sino que es una construcción específica para un momento y una ocasión singular. Por este motivo, sus cualidades responden a las de un proceso complejo, abierto y dinámico con leyes y principios organizativos que da cuenta a una serie de estímulos y requerimientos particulares en tiempo y espacio.
[1] Personalidad creativa es un concepto tomado de César Naselli. La define como la cualidad de los diseñadores y proyectistas, cuyo “…modo de operar es abierto y explorador, inquisitivo, con cierta disponibilidad del ejercicio de sus potencias. Poseedora también de una cultura amplia y diversificada, y de cierto saber disciplinar o de lo para y/o disciplinar, es decir de su formación y de su historia personal y social”. César Naselli. El rol de la Innovación creadora. (Córdoba, Argentina: Editorial i+p y EDUCC, 2013), 96.
[2] Definiciones construidas en un debate colectivo en el Taller Laboratorio “Síntesis” de la Maestría en Diseño de Procesos Innovativos. Universidad Católica de Córdoba. 2011.
[3] Diccionario de la Real Academia Española, s.v. “síntesis”, consultado el 21 de abril de 2015. http://lema.rae.es/drae/?val=s%C3%ADntesis
[4] César Naselli. El rol de la innovación creadora. (Córdoba, Argentina: Editorial i+p y EDUCC, 2013)







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