..del que busca…
A rajar la tierra han nacido cráneos con ventanas de luz
No tienen miedos de aire, tienen miedo al reloj
Se saben prontos a morir
Vientos bastardos
Hijos de la llama
Truenos roncos
Rayos rojos
Soles.
Fundan ciudades de miedo cabezas sostenidas por corbatas
Chillan sus leyes, sus numeritos y sus cajones patéticos
Tienen miedo de la tormenta
Nubes de asfalto
Titilares digitales
Primos lejanos
Hojas pálidas
focos.
Persigo desde la sed, el hambre, los parpadeos,
desde la grieta, el rincón, la telaraña
desde el parir de púas
Los marcadores del palpitar, la pulsión, del roce,
de lo que no se nombra, del grito
de la luz áspera
tardes rojas, arenas rompe huesos, me navegan líquidos de la carne
pero la sal de sangre se hace agua de boca
no hay palabra edulcorada
hay hueso roto
piedra cortante
flor grito
soy instante que se parte
piedra blanca que cae de nube
destello que se cuela entre los hilos
piel rota de roces
pregunta ávida
cuenco del qué
vacío.
Y aquí, en la mañana del mundo…estoy naciendo en mi carne
quemada.
Diseñador
En los albores de una especie que no se sabía todavía pensante, ocurrió el proyecto, mirar algo
no sólo desde su presente sino desde su posibilidad…
piedra…afilar, flecha, muerte…comer
montaña,hueco, refugio… vida
fuego, comer, reunirse, compartir…ritual
No es importante quizás que fue primero, si la estructura, la función, la forma, el símbolo, probablemente porque todo haya sido una totalidad indiferenciada, quizas aquellos primeros hayan vivido estas pulsiones y hayan construido estas posibilidades mientras se construían como grupo, sin
intentar clasificar, ni ordenar, ni separar, un amanecer del ser.
Y este entender desde la posibilidad se hizo una característica del ser humano, en la medida que nuestro cerebro incorporó esta dinámica, todo fue (y es) posibilidad, desde un animal que puede ser comida y deidad, hasta los astros a los que eventualmente pudimos arribar.
Nos construimos proyectualmente, con cada herramienta que inventamos, desde un cuenco hasta un transbordador espacial. en ese sentido, ser humano es diseñar, proyectar y proyectarse constantemente, no hay disciplina que pueda encapsular esta acción.
Plenitudes buscadas
Aprender es la búsqueda de poder ponerse en sintonía con más frecuencias del Universo. Lo que sucede en el mundo nos contiene, pero no siempre somos conscientes de ello, mucho pasa desapercibido para nosotros. Aprender es instalarnos la posibilidad de darnos cuenta, de ser conscientes de lo que nos atraviesa como partes de la magia de lo contingente.
Para bailar es necesario escuchar la música, y luego ponerse en sintonía, luego hacer que el cuerpo se relacione con esa sintonía, recién entonces la totalidad ocurre.
Tajo
Tajo abierto,
palpitar furioso de sangre desnuda,
manojo de caricias haciéndose aire de sol,
madera que cruje el hueso partido por el abrazo.
Tejemos la carne en un cuerpo de cuerpos,
una lava que funde y late,
somos algo para volar,
la nota del abrazo.
Romperse,
hacerse aire de viento,
quebrar las nubes, parir una lluvia,
vibrar enseñándonos a dar vuelta el mundo.
Las sangres se gritan desde las manos mudas,
ponen al sol dentro de la piel urgente,
nos pintan el mapa de latidos,
nos hacen.
Ilustraciones por Iván Martinez, 2014.




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